El congresista Alfredo Azurín, de la bancada de Somos Perú, alzó la voz tras el nuevo escándalo judicial. Cuestionó con firmeza la suspensión de Patricia Benavides, señalando que esta decisión refleja el deterioro de la justicia, donde ya no manda la ley, sino intereses oscuros.
Para Azurín, lo ocurrido no solo es lamentable, sino que confirma que la ambición y los cálculos políticos están contaminando todo el sistema. Aunque reconoce que hay buenos profesionales, asegura que el caso Benavides demuestra cómo el poder judicial ha dejado de ser independiente.
Como se recuerda Patricia Benavides, mantuvo un conflicto por volver a la Fiscalía de la Nación, con la fiscal suprema Delia Espinoza, quien desconoció una sentencia de la Junta Nacional de Justicia, motivo por el cual se acudió al Poder Judicial.