La presión mediática de Gustavo Gorriti y el IDL se ha intensificado tras conocerse la resolución de la JNJ que ordena la reposición de Patricia Benavides como fiscal de la Nación.
Distintos sectores vinculados a organizaciones progresistas han activado una campaña para evitar su retorno, buscando sostener en el cargo a Delia Espinoza, quien fue designada de forma interina tras la suspensión de Benavides.
La confrontación se ha trasladado también a los medios y redes sociales, donde se denuncia una estrategia para mantener el control político del Ministerio Público y frenar investigaciones de alto nivel que afectarían a personajes vinculados a ONGs financiadas desde el extranjero.